Enseñar a un cachorro los primeros comandos básicos no solo mejora la convivencia, también refuerza el vínculo con su tutor y establece una base sólida para su educación futura. Comandos como “sentado”, “ven” o “quieto” permiten mantener al perro seguro, prevenir comportamientos indeseados y facilitar su integración en cualquier entorno.
La clave del éxito está en la paciencia, la repetición y el uso de técnicas positivas desde el primer día. En este artículo te explicamos cómo enseñar los comandos esenciales a tu cachorro de forma práctica y eficaz, adaptado a su etapa de desarrollo.
¿Por qué enseñar comandos desde cachorro?
Durante los primeros meses, el cachorro está especialmente receptivo al aprendizaje. Es una etapa ideal para enseñarle rutinas, normas básicas y las primeras órdenes que le ayudarán a comprender lo que esperas de él.
Empezar temprano tiene múltiples beneficios:
- Mejora la comunicación entre perro y tutor
- Estimula mentalmente al cachorro
- Favorece el autocontrol
- Refuerza el vínculo de confianza
- Facilita la socialización en entornos nuevos
En Centro Canino Vallbonica, criamos cachorros con contacto humano diario y primeras pautas de obediencia básica para que la transición a su nuevo hogar sea más sencilla.
¿Cuándo empezar a enseñar comandos?
Desde los 2-3 meses ya se pueden introducir comandos básicos a través del juego y el refuerzo positivo. Aunque aún son muy jóvenes, pueden empezar a asociar palabras con acciones si se hace de forma adecuada, sin presión y con sesiones muy cortas.
El aprendizaje debe ser gradual, divertido y siempre adaptado al ritmo del cachorro.
1. Cómo enseñar “sentado”
Paso a paso:
- Colócate frente al cachorro con un premio en la mano.
- Mueve el premio lentamente desde su hocico hacia atrás, pasando por encima de su cabeza.
- Al seguir el movimiento con la mirada, su instinto será sentarse.
- En cuanto su trasero toque el suelo, di la palabra “sentado” y entrega el premio.
- Repite varias veces en sesiones cortas (3 a 5 minutos).
Consejos:
- No fuerces la postura. El aprendizaje debe ser voluntario.
- Usa siempre la misma palabra.
- Premia de inmediato para que entienda qué comportamiento estás reforzando.
- Puedes combinar este comando con otros más adelante, como “espera” o “quieto”.
2. Cómo enseñar “ven” o “aquí”
Este comando es fundamental para la seguridad del perro. Te permitirá llamarlo en el parque, evitar que se aleje en la calle o que se acerque a situaciones peligrosas.
Paso a paso:
- Aléjate unos pasos de tu cachorro.
- Llámalo con voz alegre y clara, usando su nombre seguido del comando: “[Nombre], ven” o “[Nombre], aquí”.
- Abre los brazos o agáchate para animarlo a acercarse.
- Cuando llegue, prémialo con una caricia, una palabra de ánimo o un snack.
- Repite en diferentes entornos y con distracciones progresivas.
Consejos:
- Nunca uses el comando para reñirle. Si viene y le regañas, asociará la orden con algo negativo.
- Empieza en espacios tranquilos y ve aumentando la dificultad.
- Si no responde, reduce la distancia y aumenta la motivación (juguete, tono de voz o golosina).
3. Cómo enseñar “quieto” o “quedarse”
Este comando le enseña al cachorro a mantener la posición hasta que le des una nueva señal. Es útil en casa, en la calle o durante actividades como el baño, el cepillado o visitas a entornos públicos.
Paso a paso:
- Con el cachorro sentado, abre tu mano frente a él como si dijeras “para” y di “quieto”.
- Da un paso atrás. Si no se mueve, vuelve y prémialo.
- Si se levanta, repite el proceso sin castigar.
- Aumenta poco a poco la distancia y el tiempo.
- Usa una palabra de liberación como “vale” o “ya” para indicar que puede moverse.
Consejos:
- Comienza con distancias muy cortas.
- Practica en sesiones breves, varias veces al día.
- No exijas más de lo que el cachorro puede mantener.
¿Con qué frecuencia debo entrenar?
Lo ideal son sesiones cortas y repetidas a lo largo del día. No más de 5 minutos por comando, unas 2 o 3 veces al día. Es mejor varias sesiones breves que una larga.
El entrenamiento debe ser:
- Positivo
- Constante
- Divertido
- Libre de presión
En los primeros meses, el aprendizaje se basa en la repetición y la experiencia positiva, no en la obediencia estricta.
Qué herramientas usar
- Premios pequeños: fáciles de masticar y bajos en calorías
- Juguetes motivadores
- Correa y arnés cómodo si trabajas fuera de casa
- Tu voz y actitud positiva son las herramientas más importantes
Evita usar correcciones físicas o castigos. El refuerzo positivo es mucho más eficaz, especialmente en edades tempranas.
¿Qué pasa si el cachorro no aprende?
Cada cachorro tiene su ritmo. Algunos captan los comandos en pocos días, otros necesitan más tiempo. Si no responde:
- Revisa si estás siendo claro y coherente
- Reduce las distracciones del entorno
- Cambia el tipo de premio
- Sé constante, sin forzar
Si necesitas ayuda extra, puedes contactarnos a través del formulario de contacto para recibir orientación personalizada.
¿Y después qué?
Una vez que tu cachorro domina estos tres comandos básicos, puedes avanzar a otros como:
- “Abajo” (tumbarse)
- “Deja” (soltar algo)
- “Pasea” (caminar sin tirar de la correa)
Pero antes de avanzar, asegúrate de que los comandos básicos son sólidos incluso en entornos con distracciones. La base bien construida es clave para un perro educado y seguro.
Conclusión
Enseñar a tu cachorro comandos como sentarse, venir y quedarse no solo mejora la convivencia: lo prepara para ser un perro equilibrado, respetuoso y más fácil de integrar en cualquier entorno familiar o urbano.
La clave está en empezar pronto, usar refuerzo positivo y mantener una rutina de entrenamiento coherente. Con paciencia, constancia y cariño, tu cachorro aprenderá más rápido de lo que imaginas.
En Centro Canino Vallbonica, criamos cachorros con estímulos desde sus primeras semanas para que lleguen a tu hogar con una base sólida. Si tienes dudas o buscas un cachorro con educación temprana, estamos para ayudarte.

