La llegada de un cachorro es una decisión importante en la vida de cualquier familia. Pero muchas veces se pasa por alto un detalle clave: el momento del año en que se incorpora al hogar. Elegir la época adecuada puede marcar la diferencia en su adaptación, en la facilidad de establecer rutinas y en el inicio de su socialización.
Desde Centro Canino Vallbonica te explicamos por qué no da igual recibir a tu cachorro en verano, invierno o durante el inicio del curso escolar. Y te ayudamos a elegir el momento más adecuado según tu estilo de vida, tu entorno y las condiciones específicas de temporada.
¿Realmente importa cuándo llega el cachorro?
Sí. El cachorro atraviesa varias etapas críticas en sus primeros meses: adaptación, vinculación, aprendizaje de normas, socialización, control de esfínteres… Cada una de estas fases puede verse facilitada o dificultada por el contexto temporal en que se produce.
El entorno del hogar, el clima, la disponibilidad de tiempo de los tutores y la estabilidad de las rutinas son factores determinantes para una buena transición.
Factores que influyen según la temporada
Clima y temperatura
Las condiciones meteorológicas afectan al cachorro en muchos sentidos: su confort, su apetito, la frecuencia y calidad de sus salidas, su nivel de descanso. Por ejemplo, en verano puede venir con riesgo de golpe de calor, en invierno con sensibilidad al frío o menor exposición al exterior.
Días largos vs. días cortos
Los días largos permiten más horas de luz para paseos, juegos, socialización y estímulos. En estaciones de días cortos, la rutina suele estar condicionada por las horas de luz y puede haber más tiempo interior, lo que exige compensación en estímulos.
Rutinas familiares y disponibilidad
Las vacaciones o periodos festivos dan más tiempo libre para dedicar al cachorro, pero también suelen venir acompañadas de cambios de entorno, visitas, viajes. En cambio, periodos con calendario más estable (como otoño o primavera) permiten rutinas más constantes.
Socialización y estímulos exteriores
La época del año puede condicionar el tipo de estímulos que recibe el cachorro: salidas al parque, encuentros con otros perros, sonidos, personas, superficies distintas, u obstáculos como lluvia o nieve. Todas estas experiencias cuentan.
Recibir un cachorro en verano: ventajas y precauciones
Muchos optan por el verano para incorporar un cachorro, y tiene sentido: hay más tiempo libre, menos carga laboral, días largos…
Ventajas
- Dispones de más horas para acompañar la adaptación.
- Las salidas pueden empezar con buen clima.
- Mayor posibilidad de integración familiar porque hay más disponibilidad.
Precauciones - El calor puede afectar al cachorro: apetito reducido, fatiga, dificultad para dormir.
- Muchas visitas, cambios de lugar, viajes o salidas pueden generar estímulos excesivos.
- Suelos calientes, asfalto, corrientes de aire, más riesgo de golpes de calor.
Si eliges esta época, prioriza mantener una rutina estable aunque estés de vacaciones, evita que el cachorro esté expuesto a cambios constantes y cuida sus horas de descanso.
Recibirlo en otoño o invierno: estabilidad con menos distracciones
Estas estaciones suelen venir con la rutina familiar más estable, lo que facilita la instauración de normas.
Ventajas
- Menos distracciones externas, más calma en casa.
- El tutor suele estar más presente y no tan condicionado por vacaciones.
Precauciones - El frío o el mal tiempo puede limitar salidas prolongadas al exterior.
- Los días se acortan: menos luz, lo que puede afectar los paseos y estímulos.
- Mayor permanencia en interior exige enriquecimiento ambiental, juguetes, estímulos internos.
En estas estaciones es clave establecer espacios cálidos, diseñar salidas cortas frecuentes, y compensar con juegos en casa para evitar aburrimiento.
Primavera: energía y nuevas experiencias
La primavera es una época excelente para recibir un cachorro: clima templado, días cada vez más largos, naturaleza en auge.
Ventajas
- Mayor oportunidad de socialización exterior.
- Temperaturas moderadas, ideales para paseos, exploración y estímulos.
- Muchas familias tienen más disponibilidad antes del verano.
Precauciones - Puede coincidir con época de alérgenos, insectos, parásitos.
- Atención a la cantidad de estímulos: cambio brusco puede abrumar al cachorro.
En primavera, aprovecha para introducir estímulos de forma controlada, paseos por espacios seguros, juegos de exploración, pero sin saturar.
¿Y si ya hay niños en casa?
Si tu familia incluye niños, tienes que considerar cómo fase del curso escolar, vacaciones o comienzo de clases pueden afectar la rutina.
- En verano, los niños tienen más tiempo libre, lo que puede ser una ventaja si se les enseña a interactuar respetuosa y calmadamente con el nuevo cachorro.
- En periodo escolar, existirá más normalidad en la rutina: ideal para establecer hábitos y responsabilidades compartidas.
- Con adolescentes o jóvenes que salen por su cuenta, puede haber momentos en que el cachorro queda sólo: planifica quién lo cuida y qué rutina mantiene.
Cómo elegir el momento más adecuado para ti
Hazte estas preguntas honestamente:
- ¿Tengo tiempo libre, o tendré semanas de adaptación con trabajo intenso?
- ¿Mi vivienda y entorno permiten salidas o socio‑espacio para cachorro según la temporada?
- ¿Mis viajes o vacaciones interferirán con su llegada y consolidación de rutinas?
- ¿Puedo asegurar un entorno estable durante las semanas iniciales?
- ¿Cuáles son mis expectativas reales para esa época del año?
Si la mayoría responde “sí” con realismo, es un buen momento. Si varias respuestas son “no”, quizá convenga esperar unas semanas hasta que el entorno sea más favorable.
Idealizar no es suficiente: trabaja en la preparación
Más allá de elegir la estación, la preparación es clave para que todo funcione bien:
- Cambia poco a poco rutinas personales para darle estabilidad al cachorro.
- Prepara la casa: cama, juguetes, espacio, zona de higiene.
- Inicia pautas de socialización, manipulación ligera y descanso desde el primer día.
- Enséñate paciencia: habrá momentos de adaptación que requieren calma y constancia.
Conclusión
Elegir cuándo recibir a tu cachorro no es una cuestión menor. El entorno, tu disponibilidad, la estación del año y las dinámicas familiares influyen directamente en cómo se adapta, aprende y crece.
Si estás valorando incorporar un cachorro a tu vida, no te precipites. Analiza tu calendario, tus rutinas, tus viajes y tu capacidad de acompañamiento.
Y si tienes dudas, contáctanos. En Centro Canino Vallbonica no sólo criamos perros sanos y equilibrados, sino que te ayudamos a planificar su llegada de forma estratégica para que su adaptación sea un éxito.

